Día de Muertos
“Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque muera, vivirá.” (Jn 11, 25)
Este Día de Muertos, que tu altar sea una verdadera oración.
La cruz nos recuerda que Cristo venció a la muerte. El cirio pascual, con el Alfa y la Omega, proclama que Él es el principio y el fin, y que nuestros seres queridos descansan en sus manos. La luz que enciendes por ellos es un acto de fe, de amor y de esperanza.
Honra a tus fieles difuntos como se merecen: con una cruz que presida tu altar y un cirio que ilumine tu oración.